por la Libertad de todos los presos mexicanos encarcelados, solo por el hecho de pensar y defender su tierra, el delito todo los sabemos es…ser Pobre

 

 

Indulto: El indulto (también conocido como perdón) es una causa de extinción de la responsabilidad penal, que supone el perdón de la pena. Es una situación diferente a la amnistía, que supone el perdón del delito, ya que por el indulto la persona sigue siendo culpable, pero se le ha perdonado el cumplimiento de la pena.
Fuente: Wikipedia, la enciclopedia libre. http://es.wikipedia.org/wiki/Indulto
Yo Alvaro Sebastián Ramírez tomo la palabra para decir lo siguiente:
Fui secuestrado por el Estado Mexicano el 15 de diciembre de 1997, el 26 de diciembre del mismo año fui presentado en prisión acusado de delitos de homicidio, terrorismo, conspiración, rebelión, acopio de armas, además de una presunta vinculación con el Ejército Popular Revolucionario.
Viví el infierno de la desaparición forzada, durante 11 días estuve sometido a largas y severas sesiones de tortura física y sicológica. Me obligaron a firmar y poner mis huellas digitales en más de 200 hojas en blanco.
Son 13 años los que llevo en la cárcel y he sido sentenciado a 29 años de prisión sin que los jueces tomen en cuenta que las confesiones fueron arrancadas en base a torturas, aún cuando las leyes mencionan que las confesiones auto inculpatorias no tienen un carácter probatorio.
Por estas graves injusticias cometidas en mi persona, Yo pregunto a quien me escucha:
¿De qué tengo que pedir perdón?
¿Perdón porque fui víctima de la desaparición forzada?
¿Perdón porque soy un sobreviviente más de la tortura?
¿Perdón por estos 13 años que llevo encarcelado?
¿Perdón porque no admito los delitos que han fabricado en mi contra?
¿Perdón porque no admito la sentencia de 29 años de cárcel?
¿Perdón por mis ideas políticas contrarias al régimen?
¿Perdón porque se me han violado mis garantías constitucionales de igualdad, legalidad y de exacta aplicación de la ley?
¿Perdón porque soy indígena y pobre?
¿Perdón porque soy de abajo y a la izquierda?
He decidido tomar en mis manos la lucha por mi libertad de una forma digna, porque me asiste la razón y la ley, es por eso que seguiremos en el camino de la lucha jurídica y política y no por la vía del indulto.
Por una libertad con Justicia y Dignidad.
Alvaro Sebastián Ramírez
Preso político y de conciencia de la Región Loxicha.
¡Presos Políticos ¡Libertad!
Penitenciaría Central del Estado de Oaxaca a 9 de diciembre del 2010.

El único medio de conservar su libertad el hombre, es estar siempre dispuesto a morir por ella

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Hemos comenzado una nueva etapa, y esperando que en este año, seamos más de los que van adquiriendo conciencia social, seguiremos trabajando y aportando desde diferentes trincheras, las nuestra es sin duda, la expresión, que hoy en día, es un ‘peligro’ para unos, e indiferentes a otros.

Se habla, se oye y se escriben muchas cosas acerca de la realidad en México, la verdad la observamos en la calle, en el metro, en cualquier punto del País.Muchas son las quejas y los reclamos, pero pocos son los actos, estamos en un punto donde la barbarie esta a flor de piel, pero aún no hemos tocado fondo, para comenzar a trabajar en unidad y bienestar.

Para comenzar este año. les dejare un vídeo, donde la verdad hacen algunas afirmaciones muy asertivas e inteligentes, para muchos podrá pecar de inocentes. en fin se los dejo de tarea

les deseamos mucha salud en este año 2011 y podamos conseguir nuestros sueños.

Hace 100 años, Francisco Madero llamó a iniciar la Revolución el 20 de noviembre, misma que acabó con la dictadura de Díaz. El pueblo aguantó mucho durante largo tiempo, pero la crisis, desempleo, bajos salarios, deudas, impuestos, carestía, entreguismo a las empresas extranjeras, la dependencia hacia Estados Unidos lo obligaron a rebelarse para luchar por un futuro en el siglo XX. En esos días parecía que el porfirismo sería eterno. Pero la historia siguió su camino, y la lucha de millones de obreros, campesinos y pueblo en general cambió radicalmente la situación.

 

Hoy hay gente que cree que la situación que vivimos es irremediable y no es capaz de percibir que, desde el México profundo, se prepara el cambio (no como el de Fox que fue un cambio en reversa, sino la profunda transformación revolucionaria de las relaciones sociales, políticas y económicas del México actual). Se prepara ya la gran alternativa de futuro. Tenemos la oportunidad y la suerte, pero también la responsabilidad social de ser protagonistas de la historia del siglo XXI.

La Revolución Mexicana fue la primera revolución social del siglo XX. Tuvo un gran impacto a nivel internacional, inspirando a los trabajadores y pueblos de otras latitudes a luchar contra sus opresores. México tomó la iniciativa y se colocó a la vanguardia de los grandes cambios que requería el mundo en el siglo pasado. La Revolución Mexicana plasmó en la Constitución derechos nacionales y sociales, así como garantías individuales que significaron un gran avance para nuestro pueblo.

Durante décadas, disfrutamos de los frutos de la Revolución –educación gratuita, seguridad social– a pesar de que derechos reconocidos por la Constitución de 1917, y que significaron un gran avance, o se han realizado sólo parcialmente o no se han hecho realidad nunca, o han sido negados en las últimas décadas a partir de la imposición del neoliberalismo. Para que esos derechos se conviertan en una realidad tangible para todos y todas, es necesario dar la lucha en el siglo XXI, logrando que dejen de serletra muerta, para lo cual tiene que instrumentarse un sistema económico, político y social que los garantice a toda la sociedad. Para comenzar, debemos partir de que esos derechos fueron fruto de una gran revolución y que nos pertenecen, a pesar de que, en la actualidad, sean pisoteados por la mafiaPrianista en el poder.

Los avances que se lograron durante la Revolución Mexicana se deben a la lucha de obreros, campesinos y de los patriotas mexicanos representados, principalmente, por Emiliano Zapata, Francisco Villa, Lázaro Cárdenas. Los trabajadores del campo y la ciudad fueron los protagonistas de los grandes cambios. Los trabajadores ferrocarrileros y mineros jugaron un gran papel. Para alcanzar la derrota de los dictadores Porfirio Díaz y Victoriano Huerta, fueron determinantes, primero, las victorias de Francisco Villa, en Ciudad Juárez, y de Emiliano Zapata, en Cuernavaca, contra el ejército porfirista, y después el triunfo en Torreón y Zacatecas de Villa y el avance de los zapatistas hasta las goteras de la capital, Tlalpan y Milpa Alta, contra el ejército federal huertista.

Al triunfo de la Revolución, en el enfrentamiento contra el gobierno de la convención que representaba a los sectores populares, triunfaron Carranza y Obregón. A la postre, los ejércitos campesinos fueron derrotados, pero aun así, su lucha fue determinante para lograr grandes avances en la Constitución de 1917. Venustiano Carranza fue un terrateniente nacionalista que frenó todos los aspectos avanzados de la Constitución, incluso tuvo a bien devolver la tierra confiscada a los hacendados y reprimir a los obreros, como lo hizo con la huelga electricista de 1916.

Posteriormente, Álvaro Obregón cometió una gran traición al firmar el Tratado de Bucareli con Estados Unidos en 1923. Con tal de obtener el reconocimiento de Washington, se comprometió a pagar una deuda externa, muy inflada, de 1 mil 400 millones de pesos, a no tocar los intereses estadunidenses ni a las compañías petroleras, incluso en una cláusula secreta aceptó frenar la producción de motores en México.

Pero el impulso revolucionario seguía vivo. El gobierno progresista y nacionalista de Lázaro Cárdenas logró romper con las trabas de los poderosos, apoyó a los obreros, repartió 18 millones de hectáreas a los campesinos, fomentó el desarrollo industrial, agrícola, la educación, el desarrollo de la ciencia y la tecnología. Durante todo este periodo, se suspendieron pagos de la deuda externa y se utilizó la inversión para el desarrollo de México. Gracias a las reformas cardenistas, México comenzó a crecer desde esa época, hasta la imposición del neoliberalismo, a una tasa de más del 6 por ciento anual.

Dado el régimen que se estableció en México, luego de Lázaro Cárdenas, los gobiernos de Manuel Ávila Camacho y, particularmente, el de Miguel Alemán fueron profundamente contrarrevolucionarios. Sometieron a sangre y fuego al movimiento obrero; con el amparo agrario protegieron a los terratenientes, comenzaron el endeudamiento y la dependencia hacia Estados Unidos. Favorecieron en todo a las compañías extranjeras, incluso las petroleras.

El Partido Acción Nacional (PAN), que se fundó en 1939 en contra de las medidas populares y patrióticas de Lázaro Cárdenas, empezó a colaborar desde esa época con el gobierno. Manuel Gómez Morín, que presidía el PAN, fue asesor de Ávila Camacho y colaboró con Miguel Alemán, quien fundó al Partido Revolucionario Institucional (PRI). De modo que el PRIAN que hoy nos domina y hunde a México tuvo su origen desde esa época y es el motor e impulso de la contrarrevolución en México.

El retroceso actual se debe a que, al triunfo de la Revolución, fue la burguesía la que hegemonizó el poder. Hoy, la clase obrera al frente del pueblo ha de luchar para rescatar las causas sociales y nacionales para construir un México soberano que garantice el bienestar de toda la población, a partir del reconocimiento de las luchas y avances del pasado. Hay una gran campaña que dice que la Independencia y la Revolución no sirvieron para nada, que estamos igual, que no vale la pena luchar, que siempre estaremos jodidos. Pero esto es falso: existe la Revolución y también la contrarrevolución, el flujo y el reflujo, el avance y el retroceso. Reconocer la situación tan retrógrada que sufrimos actualmente no debe llevarnos a negar los avances del pasado, las conquistas y el ejemplo de un pueblo en lucha y de héroes que supieron cumplir con su deber. Por eso, hoy por hoy existe una abierta campaña contra nuestros héroes de la Independencia y de la Revolución, banalizándolos, propagando mentiras y calumnias para denigrarlos con el pretexto de que “no son de bronce… sino de carne y hueso”.

La Revolución Mexicana abrió el camino para profundas transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales en el siglo XX. El motor del desarrollo fue la movilización revolucionaria de los trabajadores del campo, de la ciudad y el pueblo en general. La clase dominante ha negado o escamoteado los derechos del pueblo, propiciando la reacción contrarrevolucionaria, colocándose al servicio de las potencias extranjeras, al grado de que luego de subordinarnos económicamente con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte y la Iniciativa Mérida, ahora están llevando a cabo la subordinación militar. Ya opera en México, en Paseo de la Reforma 265, la Oficina Binacional de Inteligencia, en la que el Pentágono, la Agencia Central de Inteligencia, la administración antidrogas estadunidense y la Oficina Federal de Investigación se han “fusionado” con las Fuerzas Armadas y policiales mexicanas para supervisar, subordinar y someter militarmente a México, violando la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

A finales del siglo XX, cristalizó el retroceso gracias a la reacción neoliberal impulsada por el PRI y el PAN. Son estos dos partidos los principales responsables de violar la Constitución y pisotear los derechos del pueblo y la soberanía nacional. A 100 años de la Revolución, la consigna “sufragio efectivo, no reelección”, con la que Francisco I Madero inició el movimiento, ha sido pisoteada con los fraudes del PRI en 1988 y del PAN en 2006, y con la elección durante décadas de distintos funcionarios al servicio de Washington que han impulsado un mismo proyecto neoliberal, una misma dirección en contra de los intereses del pueblo y de México, eligiendo siempre a personeros de las potencias extranjeras. Así no se reelige a la misma persona, pero sí a los mismos intereses y a peleles de las corporaciones nacionales y extranjeras. Sufrimos una dictadura, no de una persona, sino de una oligarquía pro yanqui.

Es necesario retomar las banderas de Zapata, en el Programa de Reformas Políticas y Sociales del 26 de octubre de 1915. En el Proyecto de Ley General del Trabajo del 6 de noviembre de 1915, se sientan las bases para un sistema de relaciones laborales en las que se elimine la explotación entre las personas, estableciendo el derecho de todo trabajador al producto íntegro de su trabajo. En la Ley General de Libertades Municipales del 15 de septiembre de 1915, quedó plasmado el proyecto democrático zapatista que reivindica la democracia directa y el control del poder desde abajo, desde los municipios. De gran importancia fueron las Asociaciones para la Defensa de los Principios Revolucionarios de 1917. Zapata preveía los planes de Washington contra México y afirmó: “Los Estados Unidos se echarán contra nuestra nacionalidad”. Villa, en 1916: “Los Estados Unidos quieren tragarse a México. Vamos a ver si se les atora en el gaznate”. Palabras premonitorias a la luz de la anexión que sufrimos actualmente. En su Manifiesto a la Nación de 1916, emitido en San Andrés, Francisco Villa decía: “Nuestra querida patria está en peligro. Todos debemos unirnos para rechazar la invasión de nuestros eternos enemigos, los bárbaros del Norte”. En el Manifiesto, exigía la confiscación de las compañías extranjeras, ya que “los norteamericanos son en gran medida responsables de las calamidades de nuestra nación (…) por lo tanto han perdido el derecho de poseer bienes inmuebles. ¡México para los mexicanos!”. Y exigía la nacionalización de las minas y líneas ferroviarias y cerrar la frontera para promover la manufactura nacional. Además, proponía la abolición de la deuda pública y elecciones libres, castigando severamente a quien cometiese fraude electoral.

La forma de conmemorar la Revolución Mexicana es organizarnos, movilizarnos y luchar por completar las tareas que plantearon Emiliano Zapata, Francisco Villa, Lázaro Cárdenas y los revolucionarios que impulsaron las grandes transformaciones del siglo XX. Recojamos sus banderas y logremos que los avances y derechos que conquistaron se materialicen en beneficio del pueblo de México en este siglo XXI. Es hora de conmemorar el centenario de la Revolución con la lucha por las aspiraciones de aquellos mexicanos que hace 100 tuvieron la valentía de defender a México y a su pueblo, sus derechos y su soberanía.

*Politólogo; dirigente de Mexteki y vocero del Congreso de la Soberanía

 

Ser joven y no ser revolucionario, es una contradicción hasta biológica.

 

este dato, no puedo asegurar r si es verdadero, falso o falsopositivo pero creo que es interesante que lo tengan en mente; la nota original esta en ingles, se lo traducimos para mayor facilidad de lectura, dejamos la liga original y acontinuacion la traduccion

http://trib.com/news/opinion/mailbag/article_bda8fec6-339c-561f-8405-19ab98be438d.html?

Editor:
Tal vez desconocido para la congresista Cynthia Lummis y su oponente David Wendt, se informó en NPR hace unos días que el ejército de Estados Unidos tiene planes para invadir a México antes de Navidad.
Según el informe de NPR, los planes se han elaborado en el Pentágono para invadir a México, en un ataque quirúrgico, al igual que la forma en que el ejército alemán invadió los países de Francia, Bélgica, Luxemburgo y los Países Bajos en 1940, usando tácticas de guerra relámpago para neutralizar la fuerza del aire en México y el ejército.
Por primera vez, la guerra contra las drogas que está pasando en México con los responsables (dentro de nuestro gobierno federal), preocupado hasta el punto de que un voto bipartidista para aprobar una operación fácilmente deslizarse a través de ambas cámaras del Congreso.
sesiones de información altamente secreta, que dan a la situación de pánico generalizado en las ciudades estadounidenses de que la frontera de México y la amenaza real de que fuertemente armados de México cárteles de la droga en realidad traería la guerra profundamente en nuestro país, es una amenaza real de que nadie en posiciones de poder dentro el gobierno federal está tomando esto a la ligera.
Si esta guerra contra las drogas del cártel en curso entrar en el territorio de EE.UU., la amenaza de una intensa guerra de pandillas de drogas en todo nuestro país (en cada ciudad) es algo que todos se enfrentan, cada día que nuestro país no hace nada en México.
La estrategia no militar, que hemos utilizado en Irak y Afganistán no se puede permitir que tienen prioridad en la próxima invasión de México. Nuestras fuerzas armadas deben, una vez que entran a México, utilizarán todos los medios a su alcance para erradicar y destruir estos carteles de la droga y al mismo tiempo, dentro de nuestro propio territorio nacional, debe haber un esfuerzo concentrado por parte de los servicios policiales ( federales y estatales) para hacer lo mismo aquí.
Mis contactos en la frontera me han informado de que nuestras tropas ya están llegando. La invasión de México es inminente.
BLEMING THOMAS, Lusk

HAY GRINGUITOS CON TANTAS GANAS QUE LES TENGO… AQUÍ LOS ESPERAMOS CA#$%

A un año de tu muerte comandante,no hay mucha información, por lo menos no, en internet.

la cobarde accion paramilitar por parte de un pistolero, pagado por el gobierno, hoy re recordamos

con cariño y gran respeto.

llevaste una vida revolucionaria, exaltaste todos los valores revolucionarios, por amor a tu gente y tu tierra

agradecemos, tus aportes y trataremos de seguir la lucha, desde nuestras pequeñas trincheras, hasta culminar

lo que nuestros antepasados no hicieron, terminar la revolución méxicana, que mucho se dice que ‘nació muerta’

 

Hoy podemos decirle comandante que ya somos más los méxicanos,con los ojos abiertos y los oidos atentos para

el llamado justo de nuestra dignidad como pueblo, gente como usted han mantenido el fuego de insurreccion y que en

poco tiempo, se extienda como fuego devorador en contra de la oligarquia.

 

En México, exiten muchos ramiros, emilianos, jaramillos,lucios,CHE´s aun no lo saben pero esperemos se unan con su

pueblo y juntos con las unidades guerrilleras en México liberen a nuestro amado País.

HONOR Y GLORIA PARA USTED MI COMANDANTE

Esta Publicación es de la revista CONTRALINEA es muy interesante lo que nos comenta Jose Luis Sierra, estamos ante la inminente invasion de los Estados Unidos en México, estan considerando a los narcos como terroristas y se sienten “amenazado” incluso la secretaria de Estado Hillary Clinton, nos ha comparado con Colombia. ATENCIÓN la guerrilla méxicana   pelea en contra del Narcotrafico, un claro ejemplo es el ERPI tras la muerte del  comandante Ramiro.(qepd)

Revista: Contralinea

Autor:Jose Luis Sierra.

Puede ser que el nombre del embajador Henry A Crumpton signifique poco fuera de la comunidad de inteligencia de México y Estados Unidos, pero sus opiniones tienen un peso relevante: Crumpton fue agente de operaciones clandestinas de la Agencia Central de Inteligencia por más de dos décadas, encabezó las operaciones en Afganistán y luego coordinó la lucha contra el terrorismo en el Departamento de Estado.

Crumpton es uno de los civiles que desarrollan los conceptos mientras los militares los llevan a cabo. Así sucede con el término narcoinsurgencia, que Crumpton aplica para México y que tanto la comunidad civil como la militar de Estados Unidos han elegido para analizar al crimen organizado mexicano.

El exjefe de inteligencia sostiene que equiparar a los cárteles del narcotráfico con el de “grupos insurgentes” es la manera correcta de abordar el problema. La misma secretaria de Estado, Hillary Clinton, adoptó el concepto cuando habló de la “narcoinsurgencia mexicana”, igual a la colombiana, y provocó una reacción áspera en México, incluyendo el rechazo del propio presidente Felipe Calderón.

En una entrevista reciente con el Wall Street Journal, Crumpton reconoció, sin embargo, que ese concepto es “particularmente incendiario” para los mexicanos por su temor histórico a que el ejército de Estados Unidos se ponga al frente de la lucha antinarcóticos.

El problema es que la aproximación conceptual de Crumpton muerde la realidad, así sea parcialmente: los narcotraficantes mexicanos han borrado algunas diferencias estructurales que los separaban de los grupos insurgentes. Estos últimos (o lo que queda de ellos) han buscado históricamente un “territorio insurgente” que les sirva como retaguardia estratégica para organizar a sus tropas, pertrecharlas, darles entrenamiento y oportunidad de descanso, así como para ensayar nuevas formas de gobierno que incluyan “cobro de impuestos” y “sistemas de justicia” de “corte revolucionario”. La verdad es que esa quimera ha sido destruida día tras día con la saturación militar de las comunidades indígenas y rurales que simpatizan con la insurgencia.

Pero los narcotraficantes mexicanos, por su parte, sí han logrado “controlar territorio”, aunque lo logren en forma fugaz y con sus propios métodos: asesinan o atemorizan alcaldes, corrompen a la policía municipal, instalan puestos de control carretero, obligan al pago de “impuestos” mediante la extorsión, controlan los medios de comunicación locales y asesinan a los policías, militares y ciudadanos que se les opongan. De alguna manera, y aunque el control territorial nunca sea definitivo, los narcotraficantes han logrado reemplazar a los gobiernos locales y ejercer una autoridad criminal de facto.

A pesar de ello, la identidad insurgente tiene poco qué ver con la del narcotraficante. Los grupos armados mexicanos buscan derrocar al poder y modificar al Estado por la vía de la construcción de un ejército propio y un gran frente de masas que los apoye. En cambio, los narcotraficantes utilizan a sus ejércitos privados para desestabilizar y doblegar a los gobiernos locales, estatales o federal. Si los gobiernos están en contubernio o cierran los ojos, los traficantes de drogas son capaces de llevar su negocio en una paz relativa. Pero si no es así, la violencia es desmedida, desbordada.

Aunque le disguste, el gobierno mexicano ha aceptado el término narcoinsurgencia en la práctica, pues ha utilizado contra el narcotráfico la misma fuerza militar contrainsurgente que le sirvió para acabar con cuatro olas de movimientos armados en el país, desde la primera insurrección contemporánea el 23 de septiembre de 1965 con el asalto al Cuartel Madera en Chihuahua.

El Ejército unificó las luchas contra los movimientos armados en el campo y contra los grupos del crimen organizado en patrullas multipropósito que se mueven según las órdenes de los mandos militares regionales. Sobre la base de esta experiencia de militarización progresiva e intensa de la lucha antidrogas, Estados Unidos intenta llevar la cooperación militar binacional a otro nivel.

Los máximos líderes militares de Estados Unidos lo están anunciando. El almirante James Winnefeld, jefe del Comando Norte, uno de los comandos del Departamento de Defensa con los que Estados Unidos proyecta su fuerza a nivel global, ordenó recientemente un estudio de las formas de cooperación militar con México que vaya más allá del mero entrenamiento e intercambio de información. Winnefeld ya tiene a representantes de la Armada de México en el Comando Norte; ya ha logrado la participación militar mexicana en ejercicios antiterroristas, pero quiere más y no es el único.

Según el Wall Street Journal, el Departamento de Seguridad Interna que dirige la exgobernadora de Arizona Janet Napolitano está buscando, junto con la Fuerza Aérea de Estados Unidos, la tecnología más idónea para vigilar las fronteras aéreas, terrestres y marítimas con México. La utilización de aviones Predator no tripulados es el primer paso en esa dirección.

Mike Mullen, el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, es otro líder que busca nuevas formas de colaboración militar con México. Él ha mencionado que la experiencia contrainsurgente en la guerra de Afganistán puede servirle a México para combatir el narcotráfico. La tendencia reciente en los combates en ese país de Asia Central es la utilización de los aviones no tripulados Predator para arrojar misiles contra líderes Talibán. Estados Unidos tiene cuatro aeronaves no tripuladas que vigilan la frontera con México, y las Fuerzas Armadas Mexicanas ya están adquiriendo esa tecnología.

Si estos movimientos persisten, lo que veríamos al final del sexenio de Felipe Calderón y principios de la próxima administración es otra ola de militarización de la lucha antidrogas, pero ahora con un peso mayor de los recursos, tecnología y personal de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. El presidente Barack Obama, por lo pronto, ya aprobó el envío de 2 mil tropas más de la Guardia Nacional a la frontera con México.

El equiparar a México con Colombia, y a los cárteles mexicanos con una fuerza insurgente, como lo hizo la propia secretaria Clinton, intenta crear el ambiente favorable para contrarrestar la resistencia del Ejército Mexicano a profundizar la cooperación con su contraparte estadunidense. Por décadas, los militares mexicanos han aceptado tanto la transferencia de armas como el entrenamiento castrense de Estados Unidos, pero se han resistido a expandir ese nivel de cooperación.

Crumpton está adaptando el concepto de narcoterrorismo que Estados Unidos aplicó en Perú para justificar la destrucción de Sendero Luminoso y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia por la vía militar. Sea la narcoinsurgencia un concepto viejo o renovado, el gobierno mexicano está aplicando el mismo patrón de fuerza en Ciudad Juárez, Reynosa, Monterrey, Matamoros, Gómez Palacio, Morelia y Acapulco, sin tener claro si está ganando o perdiendo las batallas contra una criminalidad difusa, extremadamente móvil, que se atomiza y se extiende geográficamente con facilidad. Ahora, Estados Unidos busca inclinar la balanza hacia el lado gubernamental, promoviendo sus propios modelos militares.

*Especialista en Fuerzas Armadas y seguridad nacional; egresado del Centro Hemisférico de Estudios de la Defensa Nacional de Washington

SIN LUCHA, NO HAY VICTORIA

Falsa Revolución
(Fidencio Escamilla Cervantes)

“Mira la tierra que te dieron, campesino:
Que poco valor a tu tenaz esfuerzo,
tú la peleaste en la revolución,
fuíste a su encuentro”.

Alguien inventó la palabra “Independencia”
Para llamar a una guerra: Revolución;
Palabra falsa. Estéril, descompuesta,
Porque aquél que la inventara,
Paseo su desvergüenza
Absorbiendo los besos de lacayos,
De hombres sin honor.

Bestias de otras naciones, vinieron
a manchar nuestra existencia,
hipnotizaron a los hombres del campo
y los llevaron a una estúpida tragedia,
les mordieron sus callosas manos
Inyectándoles rabia entre sus venas.
los envolvieron en lucha frenética,
bayoneta y fusil, muerte entre hermanos,
Mientras que ellos convivían en fiestas.

¿Dónde está mi revolución? ¡No es ésta!
no puede ser que haya parido cremas
para envolver a señoritos con riquezas,
mejillas rosadas, pelo rubio
y piel de transparencia.
¡Esta no es la revolución de Zapata!
Se la han robado, la tienen muerta.
Se la han comido poco a poco esas bestias,
¡Esas que conocemos
Y se perfuman y se peinan con esencias
Y que jamás tocaron un cañón o una escopeta!
Jamás supieron de dolor o de miseria,
Ni de angustias,
Porque ellos no brotaron de la tierra,
Nacieron de las hienas.

No es mi revolución ¡No es ésta!
Fue comprada con dólares sucios,
Producto del sudor de manos negras.
Se embarraron de tierra noble
Y aparentar así una falsa refriega;
Mataron vacas y robaron haciendas,
Fingieron una lucha inexistente
Y hoy se revuelcan en colchones de oro y seda.
¡No es mi revolución! ¡No es ésta!
Se la tragaron esos ricos de reloj
Y la escupieron en células muertas,
En pringas de sangre como cruel afrenta
A esos hombres
Que siguieron a Zapata por la selva.
¡No es mi revolución! ¡No es ésta!
Porque aquellos que ofrendaron su vida
En el fragor de las contiendas,
No han merecido un minuto de silencio
¡Ya nadie los recuerda!
Porque los héroes que aún viven
De aquellas batallas cruentas,
Hoy arrastran su dolor y su miseria
¡Para ellos no hubo recompensa!
Se la robaron los antiguos amos;
Los que nacieron con el alma negra,
Aquéllos que se alimentan con carne fresca,
Se visten de casimir usando
El último grito de la moda a la francesa.

Mientras que el débil campesino
Se alimenta de raíces y hojas secas,
Se viste con el sudor de su silueta
Y se abriga con el dolor de su impotencia.

Falsa revolución ¡Apestas!
Y ese grito es de dolor y de insolencia,
No es traición a la patria
Decir la verdad que traigo a cuestas,
Podrán decir que es blasfemia,
Pero es un grito venido desde el alma
¡Es un grito de protesta!

¡Dónde está la verdadera revolución?
La de Hidalgo y de Morelos,
La de Villa y de Zapata,
La de los hermanos Flores Magón.
No es aquella de escritorios limpios
Donde el burócrata babea y sueña;
no aquella de coches automáticos
donde funcionarios de etiqueta se pasean;
no aquella de pieles carisimas
que abrigan a una bestia con melena;
no aquella de grandes residencias
habitadas por perros sin conciencia.

¿Dónde está la verdadera revolución?
La que iniciaron Cajeme y Tetabiate en las haciendas,
La que dio insurrección a los mayas
En la blanca Mérida,
La que se pronunció contra el Valle Nacional;
La revolución que se inició en la selva;
Esa que prometió justicia al oprimido
Llevándolo de una mano a las contiendas.
Esa revolución ¡Qué venga!
No es tiempo de llorar, Ni de lanzar afrentas;
Es hora de exigir una revolución más cierta,
Es hora de aclarar las cuentas,
Es hora de exigir conciencias rectas,
¡Vamos a rescatar la patria!
¡Porque la patria… es nuestra!

Fidencio Escamilla Cervantes (Peñitas, Nayarit, 1951), profesor mexicano que retrató en su literatura el México rural con hambre y problemas cotidianos. A lo largo de sus estudios conquistó varios premios literarios en poesía y teatro. Ha publicado, entre otros, los libros Poesía, cuento y teatro (1979), Vientos de libertad (1980), Las bocas hambrientas (1981), Las manos que sudan sangre (1982), Los niños de la guerra (1983), El libro y el arado (1984), Buscando la libertad (1985). Sus textos han sido utilizados en los salones de clases mexicanos debido a sus temas infantiles, místicos, patrióticos y épicos, a la vez que pueden ser de protesta y rebeldía