En un comunicado de prensa, la Secretaría de Seguridad Pública estatal identificó a este individuo como Antonio N, de 49 años, a quien se le acusa de homicidio y secuestro, incluido el de un ex diputado federal.

La captura se logró mediante la coordinación de autoridades de Baja California y la Procuraduría General de Justicia de Guerrero, de acuerdo con los datos oficiales.

Según las investigaciones, es responsable de delitos cometidos en diferentes municipios de Guerrero.

Entre sus víctimas, presuntamente se encuentra el ex diputado federal Héctor Pineda Velázquez, quien fue secuestrado el 31 de julio del 2002 en el municipio de Coyuca de Catalán, Guerrero, por lo que en el 2003 se dictó orden de aprehensión en su contra.

En su momento, los secuestradores exigieron un rescate de 3 millones de pesos, pero recibieron un millón 50 mil pesos. Finalmente en ex legislador fue rescatado tras 36 días de cautiverio.

Otro hecho delictivo que se le imputa ocurrió en Ciudad Altamirano, Guerrero, el 7 de agosto de 1999. La víctima fue un médico cirujano identificado como Rodrigo Borja García, por el que había orden de aprehensión girada en el 2003.

La SSPE informó que para lograr la captura de este sujeto, Guerrero había solicitado la colaboración de otras entidades.

Su captura requirió varios meses de trabajo de inteligencia. En Ensenada se dedicaba a la venta de crema comestible y residía en la colonia Hidalgo de ese municipio.

para el Gobierno es màs peligroso un luchador social, que un narcotraficante, para el inocente la tortura, para el corrupto negociacion, asi las cosas es Mexico… tengo mis dudas como cualquier mexicano, porque se persigue y ostiga al luchador social, mientras los narcotraficantes viven tranquilos, mandando a ejecutar a cuanta persona quiere. si lo agarraron vendiendo crema para el consumo humano, ¿ en verdad es un secuestrador? ¿trabajo de inteligencia?

 

 

Al pueblo de México:
A los medios de comunicación:

Hace 200 años el cura Miguel Hidalgo y un grupo de criollos iniciaron la guerra de independencia de México, a su muerte José María Morelos y Pavón dio continuidad a la lucha por la libertad, a la que trató de darle una legitimidad formal con el congreso de Chilpancingo, donde dio a conocer “Los sentimientos de la nación” y finalmente el General Vicente Guerrero logró concretar esta gesta libertaria, consumando la independencia nacional.

100 años después del grito de dolores, nuevamente diferentes sectores del pueblo se levantaron en armas contra el régimen de Porfirio Díaz y sus científicos. En el norte y en el sur se levantaron partidas de mexicanos encabezados por patriotas contra un régimen opresor y antidemocrático. De este proceso destacan Francisco Villa y Emiliano Zapata como representantes genuinos de las clases oprimidas. Estas dos gestas libertarias de nuestro pueblo en contra de un selecto grupo de oligarcas constituyen nuestro más claro ejemplo de lucha por la libertad, la democracia, y la justicia.

Los oligarcas y vende patrias de hoy realizan multimillonarias fiestas en un intento por manipular a nuestro pueblo y ocultar el verdadero sentido de la historia. Para ocultar que no hay nada que celebrar, que como país seguimos estando bajo el yugo opresor de los capitalistas que dominan al mundo, sin democracia política ni desarrollo económico. Nuestro pueblo vive actualmente en la misma situación económica, política y social de hace 200 años, cuando el General José María Morelos promulgo en el Congreso de Chilpancingo “Los sentimientos de la Nación”.

Nosotros buscamos construir una alternativa al capitalismo y reconocemos la fuerza creadora y revolucionaria del pueblo, por ello rendimos un homenaje a todos los patriotas que ofrendaron sus esfuerzos y su vida en los ejércitos de Miguel Hidalgo, José María Morelos, Vicente Guerrero, Francisco Villa, Emiliano Zapata, Jesús H. Salgado entre otros héroes de nuestra historia patria.

El mal gobierno sabe del gran descontento social ante la política económica que nos impone y temeroso de que nuestro pueblo busque una alternativa contraria al capitalismo ha instalado un régimen fascista. Bajo el pretexto de una guerra contra la delincuencia organizada Felipe Calderón desató un terrorismo de estado contra la sociedad. Esta cruzada fascista ha dejado una estela de más de 30 mil muertos, muchos de ellos inocentes, donde niños, mujeres y ancianos han sido asesinados por el ejército mexicano y la policía federal.

El narcotráfico es uno de los pilares principales que sostienen al estado mexicano por lo que la guerra contra la delincuencia organizada es una farsa para ganar legitimidad y para aterrorizar al pueblo de México. En ésta campaña de muerte y destrucción encabezada por el ejército de la oligarquía, los fascistas tienen como objetivo al pueblo que sueña con democracia, justicia y libertad, mediante la detención, persecución, desaparición y asesinato de luchadores sociales.

Por ello el acoso con todos los recursos legales e ilegales del estado a los sindicatos, organizaciones sociales, y pueblos indígenas que luchan por sus derechos y que construyen una alternativa al régimen actual. Como ocurre en todo el país, de manera destacada en Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Esta guerra contrainsurgente impone sistemáticamente el terror a los mexicanos. Con el objetivo de inhibir la lucha popular y destruir el tejido social para asegurar la continuidad del capitalismo que saquea y atesora en unas cuantas manos la riqueza nacional.

Por otra parte, el secuestro de Diego Fernández de Ceballos es el resultado de las luchas intestinas de los grupos de poder que saquean y usufructúan las riquezas de la nación. Éste personaje es el fiel representante de la clase política corrompida que ha impuesto una política económica contraria al interés del país.

A este respecto los voceros del mal gobierno filtraron diferentes versiones a los medios de comunicación sobre los posibles autores materiales. En una de ellas, los aparatos de seguridad señalan a nuestro ERPI de ser el responsable de este acto delincuencial.

Ante ésta situación declaramos al pueblo de México que no tenemos ninguna responsabilidad en el caso Diego, ni asesoramos a otros proyectos revolucionarios, amén de que no tenemos actualmente relación con otras organizaciones político-militares mexicanas.

Al atribuirnos responsabilidad en el caso Diego el estado busca criminalizar la lucha revolucionaria, para tener una justificación e iniciar una cacería de brujas contra luchadores sociales que han tomado el camino de la construcción del poder del pueblo. Advertimos, que en caso de que las fuerzas represivas del estado mexicano agredan a nuestro pueblo nos veremos en la necesidad de recurrir a la autodefensa en todas sus formas, en legítima respuesta a la barbarie criminal del gobierno mexicano.

¡CON EL PODER POPULAR, EL PUEBLO UNIDO VENCERÁ!

DIRECCION NACIONAL
EJÉRCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO INSURGENTE

ERPI